
STAFF/Marina Alejandra Martínez
Marisol Sánchez Zamudio asumió el cargo de fiscal estatal anticorrupción de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Michoacán, en sustitución de Alejandro Carrillo Ochoa, tras obtener la mayoría de los votos en el Congreso del Estado.
Durante la sesión ordinaria de la 76 Legislatura, Sánchez Zamudio fue designada con 38 votos a favor, uno nulo y otro en blanco, para posteriormente rendir protesta.
La votación se realizó por cédula y la terna presentada incluía a Rubén Molina Ramírez y Francisco Ramírez Flores, quienes no obtuvieron apoyo legislativo.
El priista Guillermo Valencia Reyes fue el único diputado que subió a tribuna para manifestar su inconformidad con la celeridad del proceso.
Criticó que en solo dos días se recibieran los currículums de los aspirantes tras la convocatoria lanzada hace apenas una semana, y advirtió que el Congreso parece actuar bajo órdenes externas.
“El perfil del fiscal anticorrupción debía analizarse con mayor profundidad y someterse a un debate público más amplio”, enfatizó Valencia Reyes, al advertir que la falta de transparencia en la designación puede afectar la credibilidad de la institución.
El dictamen aprobado por el Congreso del Estado no detalla el número total de aspirantes ni las calificaciones obtenidas en la evaluación correspondiente.