
STAFF/ Margarita Arreola @Arreolamargui
Ni la lluvia detuvo a los peregrinos que llegaron esta noche a pagar sus mandas al santuario de la virgen de Guadalupe en Morelia.
Como cada año las miles de personas se dieron cita para visitar a la morenita del Tepeyac, en su santuario en Morelia, pero esta ocasión sorprendió que fue hasta en la noche que la calzada y el templo estaban a reventar.
Durante el día parecía que en la gente había disminuido su fervor religioso hacia la Virgen de Guadalupe, sin embargo, al llegar la noche la gente se congregó en el santuario, o mejor conocido como templo de San Diego.
Personas de rodillas, rezando, en peregrinación, o simplemente caminando con flores en sus manos fue como llegaron los feligreses para dar gracias por las bendiciones o pagar la manda de algún milagro cumplido por la virgen Lupita.
Algunas personas y niñas iban vestidas como guarecitas, con su huanengo y enaguas, así como los niños que iban con su traje de San Diego y el bigote bien pintado y a estos ni la llovizna hizo que desistieran de las filas para entrar al santuario, las cuales estaban apretadísimas.
Los creyentes en su mayoría morelianos comentaron que daban gracias por las bendiciones recibidas este año y para próximo pedían salud, trabajo y bienestar de la familia.
Tanto así es la fe en la virgen morena que hasta trabajadores del centros nocturnos acudieron a dejar su ofrenda floral y pedir que haya mucho trabajo para el siguiente año, como bar el Exceso.
Como todo mexicano devoto después de rezar y cantar a la santísima madre Lupita, aprovecharon el momento para guzguear los múltiples antojitos que se ofertan en el cañafest, ya sean cacahuates, dulces o algo de cena para arrancar el tradicional Guadalupe-Reyes.



